viernes, 17 de julio de 2015

El zapato del verano: las menorquinas

Las abarcas menorquinas son un éxito en nuestras tiendas verano tras verano, y es que en esta época son muchos y muchas las que eligen este tipo de calzado tan cómodo y veraniego para vestir sus pies en épocas de calor. Es por eso que hemos pensado en este post contaros el origen de este calzado y unas cuantas curiosidades sobre él.

Llamadas abarcas, avarcas, o menorquinas, su origen, lógicamente, se encuentra en la maravillosa isla de Menorca. Para los que no la conozcáis, Menorca es una pequeña isla mediterránea perteneciente al archipiélago balear donde, a pesar de sus maravillosos paisajes y playas, el terreno es escarpado y pedregoso.

Concretamente, las abarcas tienen sus orígenes en el mundo rural menorquín. Los campesinos que cosechaban la tierra necesitaban ponerse en los pies un calzado fuerte, pero flexible a la vez que sencillo, así que podemos decir que las abarcas eran el calzado típico de la gente del campo. No conocemos exactamente la fecha del inicio de este tipo de calzado pero, hay indicios que los cartagineses al servicio del general Aníbal que pasaron por Menorca hacia el año 200 A.C. ya llevaban un calzado de piel parecido a las abarcas.

Inicialmente se fabricaban de cuero vuelto de vaca y se confeccionaban con unas suelas que se compraban cortadas para montar en casa. Pero como todo zapato que ha permanecido a lo largo del tiempo, su confección ha ido evolucionando para adaptarse a las tendencias y al mundo de la moda. A principios del siglo XX, llegó el uso generalizado del automóvil en las altas esferas de la sociedad y con él llegó a la vida de las tradicionales avarcas un nuevo componente.
Y os preguntaréis, ¿qué relación tiene el automóvil con una abarca menorquina? Pues fijaos: Resulta que a alguien se le ocurrió reforzar la suela de las menorquinas con el caucho de las ruedas viejas de los automóviles. Genial, ¿no creéis? Es lo que hoy llamaríamos reciclaje y reaprovechamiento de los materiales, conceptos que como podemos ver, tenían muy en cuenta nuestros antepasados.

Así que al que introdujo este nuevo material la idea le salió redonda ya que ahora, las abarcas, tendrían una mayor duración, el pie estaría más protegido de la humedad y del terreno abrupto, y además se podía aprovechar el factor antideslizante y flexible de éste material. ¡Menuda genialidad!
 Con suela de rueda de coche, o no, pero siempre con la planta, el empeine y la tira del talón en cuero, y cosidas con hilo encerado, las abarcas menorquinas han ido evolucionando a lo largo de la historia.
En la actualidad, las menorquinas, además de ser un calzado cómodo, flexible, transpirable y natural, también son fiel reflejo de las tendencias que marca la moda, en cuanto a colores y diseños. Así, existen modelos para todos los gustos: pisos planos o con cuñas; empeines lisos, calados, con estampados o pirograbados; sujeciones sencillas, con hebillas o con velcros, para los más pequeños de la casa; colores serenos y tradicionales, y otros más alegres y desenfadados… Como estas glitter que aparecen en el post, ¡ideales para las más atrevidas! Y no solo para vosotras, tanto para niños como para hombre, ¡las abarcas son aptas para todos los públicos!
 

No lo dudéis, la abarca menorquina es siempre una buena opción para estar frescos, cómodos y a la moda en verano, porque además combina con todo tipo de looks, desde los más clásicos, hasta los más desenfadados. Échale un vistazo a la colección de menorquinas que Vives Shoes hemos seleccionado para esta temporada, ya sea en tienda online o tienda física, y elige la que mejor te defina, la que mejor se adapte a tu personalidad, ¡porque el calzado que llevas dice mucho de ti!

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